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Esta misteriosa imagen contiene los planos para alcanzar el cielo (y podría ser el origen de las matemáticas complejas en el mundo)

Magia y Metafísica

Por: pijamasurf - 12/09/2017

Construyendo este altar del fuego, los védicos buscaban alcanzar el estado de los dioses: para hacerlo emplearon trigonometría y lo que se llamaría luego el teorema de Pitágoras

La imagen que podemos ver aquí es un plano de la construcción del altar del fuego para un sacrificio védico. Estos sacrificios se llevaron a cabo por lo menos hace 3,500 años y podrían ser mucho más viejos. Algunos historiadores y matemáticos creen que la geometría y las matemáticas pudieron haber surgido conjuntamente con el interés religioso de los pobladores del Valle del Indo, que conocemos como los védicos -y que fueron conformados en gran medida por tribus arias indoeuropeas. Una población que no dejó construcciones, templos, imágenes, sólo una tradición oral de textos en sánscrito. Su intención no era el poder mundano sino el celeste. Por eso construyeron este altar en forma de águila, el cual era un vehículo a través del fuego para alcanzar el estado de los dioses. Roberto Calasso explica:

Los dioses en un principio estaban en la tierra, e intentaron desesperadamente alcanzar el cielo. Y fallaron muchas veces, porque estaban tratando de establecer una conexión entre lo visible y lo invisible, y este es el punto más difícil del pensamiento. Pero al final lo lograron, ¿por qué lo lograron? Porque lograron construir un altar especial: el altar del fuego, que tiene la forma de un águila. Este altar tiene una forma sumamente compleja que es aún discutida por los matemáticos contemporáneos. Está hecho de ladrillos rigurosamente calculados en forma y número. El centro de este altar tiene unos ladrillos naturales con perforaciones que dejan pasar el aire… Y aún más desconcertante era que una vez que se usaban los altares eran abandonados, no eran monumentos, ni templos. Eran las construcciones de personas seminomádicas… Después de un tiempo el pasto cubría los altares. Nada quedaba salvo la idea, los cálculos.

El sacrificio del fuego, “agnicayana”, requería de la construcción de un altar (“vedi”) en forma de águila, hecho de cinco capas de ladrillos (ladrillos que eran llamados “ofrendas de felicidad”) de 200 ladrillos cada uno. Los ladrillos tienen nombres, por ejemplo del 2 al 6 son “hombros” del 22 al 26 son “hacedores de lluvia” Cada capa tiene un área de 71/2 “purushas” u hombres. El ritual duraba 12 días consecutivos y tenía el fin de construir un cuerpo inmortal con el cual alcanzar el estado de los dioses, ganar el cielo. En la construcción de los altares se utilizaba el teorema de Pitágoras sólo que, obviamente, por lo menos mil años antes de que éste fuera descubierto por el griego (algo que reanima las especulaciones de que el filósofo de Samos viajó a India,  y aprendió de los “gimnosofistas”, los filósofos desnudos, como sostiene Filóstrato; tal vez de allí no sólo tomó sus teorías de la transmigración de las almas sino también del número).

El matemático George Gherveghese Joseph, señala que el altar del fuego involucraba métodos que se aproximan a los valores de la raíz cuadrada del 2 y el 5 y que “el origen de la geometría de la India” debió de haber surgido de esta tecnología de colocar los ladrillos con fines religiosos. Con estas construcciones también se dio la primera investigación en torno al problema de “cuadrar el círculo”, que en Occidente ocupó a numerosos místicos y matemáticos.

Aquí un estudio de las sofisticadas matemáticas del altar de fuego

Más sobre el altar del fuego y sobre el erotismo en el sacrificio védico

 

Conoce algunos de los objetos mágicos que encierra el museo de magia y hechicería más grande del mundo

La magia está por todas partes. Cada esquina del mundo desarrolló su propio pensamiento mágico, un sistema de creencias asociadas a rituales y objetos en los que se depositaban los deseos, sueños y frustraciones de aquellos que, ayudados por el poder de lo misterioso, perseguían lo que se creía imposible.

 

Cráneo utilizado en rituales mágicos

En el Museum of Witchcraft And Magic, ubicado en Cornwall, Inglaterra, está la colección más grande de objetos mágicos en todo el mundo. Alrededor de 3 mil objetos y artefactos místicos se encuentran resguardados detrás de sus puertas, quizá esperando su momento para volver a salir. La fotógrafa Sara Hannant realizó una estadía artística en el museo, intentando captar con su lente un poco de la fuerte energía que desprenden estos objetos. Estas imágenes están reunidas en su libro más reciente: Of Shadows: One Hundred Objects from the Museum of Witchcraft and Magic.

 

Una muñeca tejida con una fotografía, usada para representar a la persona a la que va dirigido un hechizo que le afectará

Curas, maldiciones, casas de espíritus, hechizos para marineros, desde las herramientas que utilizaban las brujas hasta las túnicas usadas en ceremonias por los magos occidentales. [...[ siempre he estado interesada en la magia, también he explorado a través de un proyecto a largo plazo, las conexiones personales que tenemos con los objetos y los recuerdos y significados que atamos a ellos.

 

Gatos momificados

 

El método a seguir fue esperar a la noche para fotografiar cada objeto, para que emergiera su verdadera naturaleza. Entre los miles de objetos a seleccionar, Hannant do prioridad a aquellos más poderosos y que mejor representaban la gran variedad de tradiciones que conviven en el interior del museo: magia blanca, ceremonial, francmasonería, satanismo, alquimia y wicca.

 

La deídad con cabeza de cabra, Bafomet, posee atributos tanto femeninos como masculinos y es representada como una cabra dentro de un pentagrama

 

Talismán lunar perteneciente a Gerald Garner, padre del resurgimiento de la hechicería a mitad del siglo XX

 

Una raíz de mandrágora, planta utilizada para elaborar pócimas y ungüentos

 

Muñeco de hombre con clavos

 

La muñeca de una bruja

 

Un athame, cuchillo ceremonial que perteneció a Brownie Pate, bruja y bailarina de ballet